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lunes, 30 de octubre de 2017

American beauty

Un hombre vacío
descubre
que el mundo está lleno de belleza,
lo descubre
como tantos miles de años atrás
lo hiciera otro hombre con el fuego
bajo el fulgor de las estrellas.

Es entonces
cuando su vida se llena.
Le llena un abrazo,
el oxígeno que respira,
la visión de un árbol,
el tacto de una piel ajena
y piensa
"qué afortunado soy
porque he percibido la belleza"

Ese hombre soy yo
y mi belleza ha cambiado de nombre,
ahora,
se llama poesía.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

El dolor.

El dolor no se repara con la costumbre,
con la inercia repetida de la herida,
con el aguante en ojos que no lloran.

Sentir fortaleza es algo pasajero,
la murallas de hierro se oxidan
con oxígeno
y nosotros respiramos oxígeno.

El dolor se va como se van los martes,
con amar la vida
y vivir el llanto.

El dolor se va como se van los aviones,
con el día a día,
persiguiendo un sueño.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Si quieres perderme.

Si quieres perderme, vete.
No me hables.
No dejes ni un resquicio de tu esencia
que se pueda habitar.
No mires atrás.
No pidas ayuda.
No susurres.
No escojas por míseras circunstancias
los mismos lugares de tránsito que yo,
menos si son el camino al miedo, al dolor o a la incertidumbre.
No parpadees, creando con tus ojos
una luz que ilumine toda la noche.
No tiembles ante el paso hacia adelante.
No te arrepientas de la huida.
No me devuelvas lo que te di, es tuyo ahora, dale un nuevo significado fuera de mi.
No esperes a nadie, menos a alguien como yo.
No dejes tus huellas en el castigo del tiempo.
Si quieres perderme vete
y no vuelvas nunca,
porque yo ya te habré perdido
para siempre.

Imagen de "Mira" (encontrada en telegram)


domingo, 10 de septiembre de 2017

Soledad.

Al final estoy solo.
En esta soledad de estrella ignífuga.
En esta soledad de corazón vacío.
En esta soledad de hojas perennes.
En esta soledad de instantes etéreos.
En esta soledad de bosque retorcido.
En esta soledad de un mundo sin mi.

Al final me iré.
Me iré al espacio y seré polvo.
Me iré a la sangre y seré virus.
Me iré a las hojas y seré otoño.
Me iré al tiempo y seré la muerte.
Me iré al bosque y seré la bruma.
Me iré del mundo y no seré.

Y cuando no sea,
todo continuará
en esta basta destrucción
de lo cotidiano,
en esta estrafalaria broma del destino
que se ríe de nosotros
dándonos la última esperanza
y a su vez
la ilógica ignorancia de Pandora.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Te espero en la nada sin nada de nada de ti.

Una tarde inferior a cien mil tardes
todo el ruido es lejano,
huye de mi rango auditivo,
toda imagen se desvanece,
escapa de mi rango visual,
mi percepción del todo es vacía y oscura.

Esta vez no vienes a buscarme,
te he perdido
(como todo se va perdiendo
                   [inevitable el padecer
                              del ser humano]
en la nada)
y ya nada te traerá de vuelta,
ni siquiera mi lamento.

Miro al infinito,
esperando (la esperanza
                        [fe sin religión]
es inevitable cuando todo está perdido) 
que algo me salve
de esta muerte
y no hay nada en la nada de ti.

Esta vez no será como otras veces,
he malgastado todas las oportunidades
y estoy
(como siempre lo he estado,
a pesar de negarme y negarlo)
completamente solo.

jueves, 31 de agosto de 2017

La palabra.

Un buen día , pensando, cayó sobre mi mente una pregunta. ¿Qué es la palabra? Al no hallar respuesta alguna, emprendí un viaje en búsqueda de ésta.

Subí entonces al castillo, donde vivían (según me dijeron) los más sabios del país, pero al hacer la pregunta no me respondieron, no llegaron siquiera a un punto en concreto y ni mucho menos, se pusieron de acuerdo.

Al salir del castillo, mi cabeza estaba llena de dudas, así que decidí bajar al pueblo y allí pregunté a los pueblerinos ¿Qué es la palabra? "Agua" dijo el agricultor, "Carne" dijo el ganadero, "Sangre" dijo el médico, "Muerte" dijo el sepulturero, "Vida" dijo la matrona... Allá por donde preguntaba, la respuesta era diferente y aunque los pueblerinos no se pusieron de acuerdo, al menos, con seguridad, llegaban a un punto en concreto.

Entonces me pregunté ¿Cuál es mi palabra? Y mirando al horizonte respondí "El viento"


viernes, 18 de agosto de 2017

81 versos sin ti.

Hace 81 años mataron a Federico.

No murió.

No latió su corazón hasta el último  suspiro.

No vivió el futuro que le correspondía.

Tampoco su atronador presente,
para nosotros pasado para el recuerdo.

No sintió los placeres ni las heridas
de otros amores posibles.

No besó a más hombres.
No se desnudó ni enseñó la piel
de su pecho,
ni sintió palomas verdes
entrando en su corazón.

No encontró la paz final
de una muerte honrada
por una vida justa.

Federico fue asesinado injustamente
en una parte negra de nuestra historia.

Él mismo dijo que la sangre de nuestros hijos no debía repetirse, 
igualarse con la nuestra.

Por ello debemos recordar su sangre
y la sangre de todos los que vivieron,
de todos los que murieron.

Debemos recordar el pasado
para formar el futuro,
honrar la memoria de los que lucharon
para no volver a caer en las tinieblas.

Hoy, Federico, contamos 81 versos sin ti,
81 años sin el mínimo vestigio de tu cuerpo,
pero siguen viviendo tus versos
y hemos aprendido algo de ellos.

Este futuro sin ti,
es cada vez más un futuro contigo,
con tu palabra como fuerza motora
para la paz de nuestros corazones.